martes, 11 de noviembre de 2014

¡CUÁNDO UN VIAJE SE CONVIERTE EN UNA PESADILLA!

Viajar es un vicio pero también, puede ser una tortura. He aquí diez situaciones que pueden convertir un viaje cualquiera en una terrible experiencia. Razones por las cuales muchos sedentarios prefieren quedarse en casa. ¿Te sientes identificado con alguna?
pesadilla munch
Plantéatelo como un test. Si te familiarizas con más de la mitad de estas cinco situaciones, lo mejor es que dejes de viajar. 
Antes de salir de casa
1. ¡La pesadilla de preparar maletas! Un horror y un estrés que provoca cuestiones cómo esta: ¿Qué llevo? ¿Lloverá? ¿Meteré botas? ¿Y el bañador? ¡Jooo, no me cierra! ¡Seguro que se me olvida algo! ¿Necesitaré ropa formal? ¿Toallas? ¿Ropa de deporte? ¡No me cabe nada! ¡Tengo que comprar otra maleta más grande YA! Mi maleta pesa 65 kilós, ¡seguro que tieneexceso de equipaje! pero ¡NO SE QUÉ QUITAR! lo necesito TODO, no se viajar si llevar mi casa a cuestas. ¡Voy a echar tanto de menos mis cosas!
maletas
2Dichosos cargadores! El del ordenador, el del teléfono móvil, el de la tableta, el de la cámara de fotos, el de la batería externa, el del ipod, el del libro electrónico, el del altavoz externo, la play, los auriculares, el disco duro donde llevo mi vida, los pendrives donde llevo lo que necesito tener a mano, el navegador por si tengo que alquilar un coche, los adaptadores de los enchufes si haces un viaje internacional…
Y luego los aparatos electrónicos varios como las planchas del pelo, maquinilla de afeitar, cepillo de dientes eléctrico, la depiladora también eléctrica, y todo eso multiplicado por cada uno de los viajeros. ¡Necesito otra maleta solo para cables y aparatos! Con lo cómodo que lo tengo todo en mi casa, que ganas más tontas de complicarme la vida. ¡Cómo me pierdan todos cables, me muero!
cables blog baja
3. ¡La documentación! Hay que comprobar que lo llevo todo: la tarjeta de la seguridad social y la del seguro; las tarjetas de débito y  crédito, varias por si acaso y muy importante ¡con fondos!; el carnet de socio de la biblioteca (ah, no ese quizá no me haga falta)! Llega el momento de salir de casa y ¡no encuentro DNI, busco el pasaporte y ¡sorpresa, caducado hace seis años y ni me había enterado!
¿Se podrá volar con carnet de conducir? Confirmado, en vuelos internacionales NO. Ah, mira, acabo de encontrarlo pero ¡es tarde! ¡Qué pierdo el avión! Ayyy, dos mío, me va a dar un infarto con tanto estrés.
¡Vamos taxista, al aeropuerto por favor ! Pero ¡las tarjetas de embarque, que se han quedado encima de la mesa! Señor taxista, pare PAREEEE, puede dar media vuelta ¡por favor!  que me he olvidado los billetes! ¡Dios mío que me da algo! Bufff, demasiadas cosas a tener en cuenta. ¡No compensa!
4. La salud, muy importante. Por eso, para muchos viajeros es fundamental llevar una farmacia a cuestas. Ibuprofeno para el dolor, antiinflamatorios, pastillas potabilizadoras para el agua (por si acaso), anti-dirarreícos, anti-gripales, anti-estamínicos, pastillas para dormir, pastillas relajantes, tila, crema para las quemaduras, aspirinas, digestivos, betadine, tiritas, esparadrapo, gasas, suero, apiretal dalsy y atarax si viajas con niños…, cremas varias de protección solar, aftersoon, loción anti mosquitos, termómetro…
¡Es que comprar medicamentos en otro país es un rollo y seguro que me pasa algo!
DURANTE EL VIAJE
5. ¡Tengo pánico al avión! Me da miedo volar. Los nervios empiezan ya una semana antes del vuelo,  mejor dicho, el día en que compro los billetes. ¡Ventanilla no por favor, me marea la altura! Ay mi madre, me va a dar algo. ¡Socorro! ¿Quién me mandaría a mi meterme en este lío? ¡Azafataaa, ayudaaaa!
avion iberia
6. ¡Atención! Acaban de anunciar un retraso de mi vuelo. Me esperan horas ¡días! tirada en este aeropuerto y claro ¡seguro que pierdo mi conexión! ¿Qué hago? ¡Voy a gritarle desesperadamente a la chica de información, a patalear, a desahogarme! Y lo peor, tengo el móvil sin batería y ¡el cargador en la maleta! ¡Pero qué hago yo tan lejos de mi casa! Buaaaaa
EN EL DESTINO
7. ¡El hotel, vaya fiasco!. No se parece nada a lo que nos habían vendido! La habitación es pequeña, es que no me cabe ni la maleta. La piscina, una birria. La playa, abarrotada de gente. La comida, el primer día estaba buena, el segundo psaaa, el tercer día comiendo lo mismo, ok, pero el séptimo estoy ya del buffet hasta el moño. Y además, me ha sentado todo mal al estómago ¡Quiero unas lentejas de las que hace mi madre!
8. Un año entero planeando las vacaciones al Caribe y ¡diluvia desde el primer día que llegamos! Llevamos aquí una semana y NO hemos podido pisar la playa. Si es que ya lo decía yo, mejor quedarse en casa. Y lo peor, como al final decidí traer cuatro pares de sandalias y a cambio dejé el chubasquero en casa, me he empapado, he cogido un resfriado de campeonato, tanto que creo que me voy a pasar el resto del viaje en la cama con fiebre y escalofríos! ¡Que ascoooo de vacaciones!
9. ¡Esas molestas casualidades! Me largo a la otra punta del mundo para perder de vista a unos cuantos y en el mercadillo más lejano me encuentro al tipo de contabilidad que trabaja en la 5ª planta con el que siempre me cruzo en el ascensor y que además es un cotilla y les va a contar a todos los de la oficina que me ha visto aquí con una camisa hortera bailando bachata  descalza y con un ron en la mano a las ¡diez de la mañana!
Y lo peor ¡Además de saludarme a gritos se pasea por el mundo con una camiseta del Real Madrid, con lo que odio yo a esos turistas que viajan por el mundo con la equipación de la que son forofos como uniforme! ¿Para eso me he gastado una pasta en llegar hasta este extremo perdido del mundo? ¡Nunca más.
Bolsas de especais en un mercado en Isla Reunión
Bolsas de especais en un mercado en Isla Reunión
10. ¡Odio el picante! Y ¡el jengibre! Y no soporto el cilantro! Y en este país TODAS las comida llevan esos ingredientes. Levo cinco días sin comer y creo que mañana sin falta salgo en busca de un Mac Donals pues o como algo o me muero.
¡Tiene gracia! Atravesar el mundo para acabar comiéndome un bic-mac! Y además, tengo diarrea, gastroenteritis y ¡aunque he traído una farmacia a cuestas se me ha olvidado justo los sobres de suero! Puagggg
En fin. ¿Te sientes identificado con estas situaciones? Si la respuesta es sí, con muchas un consejo. ¡No viajes más!

No hay comentarios:

Publicar un comentario