miércoles, 30 de octubre de 2013

Dónde ver elefantes en Tailandia (y dónde no)

Publicado por: Pruden Rodríguez 28 octubre, 2013 en Tailandia
Iré al grano: por favor, si queréis ver elefantes en Tailandia no hagáis trekking con elefantes, no vayáis a espectáculos con elefantes, no paguéis por ver cómo pintan o juegan a fútbol; no seáis parte del maltrato hacia estos preciosos animales. En Tailandia, especialmente en Chiang Mai, es típico hacer una excursión en elefante en alguno de los numerosos campamentos (Elephant Camps) que ofrecen paseos por la naturaleza a lomos de estos pobres gigantones. Si continuáis leyendo espero convenceros de que no lo hagáis, pero os propondré una alternativa responsable y sostenible: visitar el Elephant Nature Park de Chiang Mai, un santuario de elefantes donde el turista está al servicio del animal y no al revés.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)

Por qué no hacer trekking con elefantes ni asistir a shows

Antes de viajar ya habíamos escuchado y leído algunas cosas sobre el maltrato a los elefantes en Tailandia. Sin embargo, las opiniones en webs como Tripadvisor o incluso los comentarios de otros bloggers no parecían indicar que el tema fuera tan grave. Mucha gente que ha hecho trekkings en elefante habla maravillas de la experiencia y dice que los mahouts (sus cuidadores) no sólo no les maltratan sino que cuidan muy bien de ellos. Una primera pregunta que podríamos hacernos, de todos modos, es: ¿qué hace un elefante paseando turistas? Pero no iré por ahí. La verdadera pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo ha llegado un animal de 5 toneladas a obedecer tan mansamente a un hombre de 70 kilos? La respuesta está en el maltrato y la crueldad.
Phajaan
En Tailandia existe una tradición centenaria llamada Phajaan. Esta técnica de adiestramiento consiste, literalmente, en “partirle el espíritu” a los elefantes. Desde muy pequeños, cuando apenas tienen 4 años de vida, se separa a las crías de sus madres (en los casos más salvajes y extremos, después de haberlos matado) y se les somete a un cruel aislamiento hasta asegurarse de que pierden su independencia y se vuelven totalmente sumisos a los humanos. Durante este aislamiento, que puede alargarse hasta 7 días, el pequeño elefante es encerrado en una jaula que se adapta a sus medidas impidiendo que pueda ni siquiera sentarse. Lo más triste es que durante ese tiempo no sólo se le priva de comida, bebida y sueño, sino que varios hombres le golpean con frecuencia haciendo uso de un bastón con un clavo en la punta que dejan caer sobre zonas sensibles como ojos y orejas. Cuanto más lucha el pequeño elefante, más se le golpea. Después de superar el Phajaan el elefante queda aterrorizado, confuso y “roto”. Y aún le quedarán por delante semanas o meses de “entrenamiento” durante las cuales aprenderá a obedecer las órdenes de los hombres, a los que temerá de por vida pues, como sabéis, un elefante nunca olvida. Aquí podéis ver un vídeo donde se practica este “ritual”. No apto para personas sensibles.
Como dije, el Phajaan es una tradición centenaria en Tailandia. Los elefantes se han domesticado así desde siempre, desde los tiempos en que eran especialmente útiles para el trabajo y ni siquiera se sospechaba que algún día “servirían” para otra cosa. Es una costumbre arraigada y respetada que no es concebida como cruel, sino como necesaria. No es una cuestión de bondad o maldad, pero lo cierto es que esta despiadada tradición continúa viva hoy en día y los turistas fomentamos que perdure. Por suerte, algunos tailandeses empiezan a desmarcarse de esta “técnica” y se están empezando a promover tímidamente nuevas formas de adiestramiento que no requieren violencia. Incluso en lugares como elElephant Nature Park, del cual os hablaré a continuación, el elefante es respetado como animal salvaje. Por desgracia, es prácticamente el único lugar de Tailandia que pueda considerarse un verdadero santuario de elefantes.

Ver elefantes en Tailandia: Elephant Nature Park

Varias personas que no se conocían entre sí nos hablaron de este lugar y nos dijeron que era imprescindible. Nos agradó desde el principio la idea porque nos comentaron que allí los animales no hacían excursiones ni shows, así que cuando vimos la oficina en Chiang Mai no lo dudamos y entramos a reservar. Es el “campamento” más caro de todos, pero si habéis leído los párrafos anteriores ya empezaréis a entender por qué. Los principales objetivos del Elephant Nature Park son devolver a los elefantes a la libertad y cuidar de aquellos que ya no puedan valerse por sí mismos. Todos sus elefantes han sido rescatados tras ser víctimas de crueldades en otros campos o circos, tras haber perdido la vista, tras hacerse demasiado viejos para servir a los turistas o tras sobrevivir a cacerías furtivas. Algunos de ellos volverán a la naturaleza. Otros, por desgracia, tendrán que vivir allí para siempre. Así que lo que uno paga no es una excursión o un show. Uno paga para que estos animales puedan ser libres algún día o, al menos, para que reciban las mejores atenciones posibles.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)
El precio de la entrada incluye el transporte desde/hasta el hotel (1:20h aprox.), una comida buffet, la visita (de unas 5/6h) y los alimentos para los elefantes. En el trayecto de ida nos mostraron tres pequeños documentales independientes sobre el parque y la fundadora del santuario (Lek Chailert), así que ya llegamos concienciados al campamento y nos alegramos de haber elegido aquel lugar y no cualquier otro. En este enlace podéis ver uno de los documentales de National Geographic donde se destacó la gran labor del santuario. También ha aparecido en medios como Time, en la BBC, la CNN, etc.
Una vez en el parque, y tras una primera charla informativa (en inglés), llega el primer momento grande:dar de comer a los elefantes. Desde una zona de seguridad, los visitantes esperan a una manada que vuelve de su paseo matutino y se les alimenta con gajos gigantescos de sandía, melón, plátanos y otras frutas. Todos alucinábamos con su habilidad para coger los alimentos, con sus pieles rugosas, con su buen gusto (pues rechazaban las peores frutas) y con su voraz apetito. Después de este primer contacto, la guía nos llevó a conocer a otras manadas que campaban a sus anchas y tuvimos oportunidad de alimentar a otros cuantos paquidermos.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)
El tiempo se pasa volando conociendo a cada uno de los elefantes (con sus propios nombres e historias) y después de comer se llega al momento álgido de la visita: el baño de los elefantes. Realmente es una de las experiencias más gratas que hayamos vivido nunca. Resulta increíble meterse en el río con ellos y ver cómo disfrutan cuando les echas agua por encima. Los elefantes se lo pasan en grande e incluso se tumban para gozar de su “momento spa”. Algunos se adentran en el río a bañarse por su cuenta y uno no puede dejar de sonreír al ver cómo se zambullen y cómo juegan entre ellos.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)
Además, en nuestra visita tuvimos la suerte de poder ver varias crías. Una de ellas había nacido sólo unos días antes, así que apenabas caminaba con seguridad. Su madre y él estaban algo más aislados para evitar problemas con elefantes de otras manadas y con los visitantes, así que los fuimos a ver en su enorme jaula y, por puro azar, tuve la oportunidad de bañar al bebé con una manguera. Es algo que no olvidaré, desde luego. Fue un privilegio poder participar en los primeros baños de aquel pequeño elefante, que pugnaba por mantenerse en equilibrio mientras trataba de disfrutar del refrescante baño. Y todo ello bajo la atenta mirada y protección de su madre, que no se separaba ni un centímetro del bebé. Incluso su tío rondaba por allí y pasó varias veces a vigilar. En fin, toda una experiencia en familia.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)
Mientras bañábamos al pequeño, tuvimos también la suerte de ver a Lek Chailert (el corazón del proyecto), que en aquellos momentos se disponía a llevar a tres elefantes a la jungla, donde los acostumbran poco a poco ser libres. Fue apenas un fugaz saludo, pero todos los que estábamos allí nos alegramos de haberla “conocido” y creo que por nuestras sonrisas supo que admirábamos lo que había conseguido.
Elephant Nature Park, Chiang Mai (Tailandia)
La jornada concluyó con una lluvia torrencial, pero por fortuna las visitas habían terminado y sólo nos restaba asistir al pase de un documental. Las duras imágenes del Phajaan que aplican en el resto de campos nos entristecieron y nos hicieron reflexionar mucho, pero sirvieron para ganarnos como “evangelizadores” de su causa. No sólo nos alegramos de haber visitado el Elephant Nature Park, sino que esperamos haberos convencido de que vosotros también vayáis. O, al menos, esperamos que no visitéis los otros campos. Hemos oído hablar de algunos parques que dicen llamarse santuarios o centros de conservación. Por desgracia casi todos mienten. En esta web de turismo responsable hemos encontrado otras dos referencias en toda Tailandia que al parecer también son recomendables: Boon Lott’s Elephant Sanctuary (Sukhothai) y Elephant Refuge & Education Centre (Phetchaburi, 160km al sur de Bangkok). En cualquiera de estos sitios podéis preguntar también por voluntariados de varios días o semanas.
Decidáis lo que decidáis, os aconsejamos que no penséis demasiado en el dinero (pues no sólo está bien invertido, sino que uno olvida lo material, pero siempre recuerda las experiencias…) y, ante todo, que penséis en las implicaciones de vuestra decisiones cuando viajáis. Llamadlo turismo responsable, sostenible o como queráis, pero pensad siempre en la huella que dejáis.

Elephant Nature Park: precio, horarios e información práctica

El Elephant Nature Park está situado a unos 55km de Chiang Mai, pero las reservas se hacen desde la oficina de Chiang Mai. No se puede visitar por libre. La entrada, como señalé, incluye el transporte desde tu alojamiento y el regreso, además de la visita, un buffet vegetariano (bueno, variado, sin bebidas incluidas) y toda la comida que le das a los elefantes. Os resumimos los datos prácticos, actualizados a 25/10/2013.
  • Ubicación:
    • Oficina Murallas: Ratmakka Rd con Moon Muang Road, Muralla Este (ver mapa)
    • Oficina Principal: 209/2 Sridornchai Road (ver mapa)
    • Santuario: se encuentra a 60km de la Chiang Mai. No aceptan visitantes por libre.
  • Horarios:
    • Oficinas: de Lunes a Sábado de 08:00h a 17:00h
    • Santuario: abierto todo el año
    • Recogida en alojamiento: 8/8:45h
    • Regreso al alojamiento: 17/17:45
  • Precios (full day):
    • Adultos: 2.500 baht (60€ aprox.)
    • Niños: 1.250 baht (30€ aprox.)
    • Consultar otros planes.
  • Cosas que llevar: ropa para el baño con elefantes (no bikinis ni ropa demasiado “escandalosa”), calzado cómodo para caminar, chanclas para el baño en el río, toalla, crema solar, botella de agua (allí la podéis rellenar gratis) y antimosquitos. El baño es opcional y la ropa se seca rápido, pero es mejor llevar un recambio por si las moscas.
  • Web/contactoelephantnaturepark.org / Facebook / Twitter
Fotos: (1, 3, 4, 5, 6, 7 y 8) Elephant Nature Park de Chiang Mai. Autoría: Lupe/Los apuntes de viajero. (2) Adiestramiento “Phajaan”. Fuente: Stop Animal Abuse.

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