sábado, 31 de agosto de 2013

Croacia tendrá el primer museo submarino

croacia museo submarino


En el mundo existen museos de todo tipo, y aunque son muchos los que se encuentran en ciudades costeras y que han aprovechado directamente para reseñar en su interior sobre los distintos objetos que podemos encontrarnos en el lecho marino, ninguno es tan especial como el que se ha anunciado se construirá próximamente en Croacia, ya que está considerado como el “primer museo completamente submarino del mundo”.

Hasta donde se sabe, este increíble recinto estará ubicado directamente en la isla de Losinj, y en su interior los visitantes acuáticos podrán observar elementos como por ejemplo “réplicas de cañones venecianos, ánforas de la antigüedad, anclas de los siglos IV y V, ametralladoras de la Segunda Guerra Mundial”, y otros objetos que han llegado allí en su mayoría, además de algunos que fueron colocadas adrede.

Una cuestión importante a tener en cuenta, sobre todo para aquellas personas que hayan hecho submarinismo y que tuvieran noción de la impresión que les causa sumergirse demasiado, es que todos estos objetos han sido cuidadosamente colocados a una profundidad de entre 5 y 15 metros, y en cuanto a la longitud del recorrido, la misma es de apenas 300 metros, así que no hay inconvenientes en que cualquier realice la visita.

Por lo demás, se ha informado que la principal atracción que estará ofreciendo este museo submarino al público será, al menos de momento, el “Apoxiomeno de Croacia”, una formación completamente hecha en bronce, la cual fue hallada hace 15 años, y que representa a un atleta limpiándose de aceite y sudor, la que probablemente haya sido creada en tiempos de la antigua Grecia por algún artista local.

Finalmente, hay que destacar que el parque ha sido desarrollado gracias a la colaboración en conjunto de los clubes de buceo “Diver Losinj” y “Diver Sport Rijeka”, dos de los más famosos del país, que han aprovechado un especular sitio en la bahía de Cikat.

Por Augusto Baldi en www.viajesdestinos.com [30-08-2013]

viernes, 30 de agosto de 2013

72 horas en El Puerto de Santa María

El cielo de Andalucía desprende una luz que no ciega, sino que sonríe. Sobre los edificios blancos, ocasionalmente mezclados con tonos que imitan el albero de una plaza de toros, se reflejan mil y una historias que merecen ser contadas. Y el mar resplandece en cada ola que llega a El Puerto… a ese apéndice con acento que se resigna a soltarse de la mano de su hermano americano. Durante los días que formaron parte de un viaje a El Puerto de Santa María, en la provincia de Cádiz, viví la pasión en cada calle, en cada conversación y en las aguas de una Bahía que aún se abraza con el Nuevo Mundo.
Vistas de El Puerto de Santa María desde la torre del homenaje del castillo de San Marcos
Vistas de El Puerto de Santa María desde la torre del homenaje del castillo de San Marcos

El aroma de un buen vino de Jerez revolotea por mi mesa… Y en mi mente se suceden los recuerdos de 72 horas únicas en El Puerto.

Me gusta bajar a tierras andaluzas cada vez que puedo. Siempre ansío absorber esos matices alegres que se desgajan de los mares olivareros y colarme por puertas abiertas por las que se dejan entrever floridos patios con un microclima especial. Quizás porque siendo de Madrid me gusta tener conexión con todas las maravillas que hay a nuestro alrededor y que siento realmente cerca. Siempre me ha ocurrido en lugares como Sevilla, Granada, Córdoba, Málaga, la magnífica Baeza y la inconmensurable ciudad de Ronda. Pero ay de mí… aún no conocía El Puerto, ni Cádiz, ni su Bahía. Y se me presentó una ocasión ideal para abrazar la llegada del verano desde El Puerto de Santa María a la que tantos epítetos dedicara el maestro Alberti y que tantos secretos a voces recorren sus calles.

Fueron 72 horas desde que arribamos a la Estación de trenes hasta que abandonamos la perla de la Bahía para regresar a nuestro rinconcito madrileño. Entre medias la experiencia tuvo de todo. Porque en El Puerto hay cabida para mucho (o muchísimo). A saber:

UNAS RACIONES DE PESCAÍTO FRITO EN UNA TERRACITA

Junto al Muelle donde salía “El Vaporcito” a Cádiz hay una esquina muy concurrida de bares que despliegan sus terracitas en verano cuyo nombre es más que sugerente, Plaza de las Galeras Reales. Durante nuestra primera noche en El Puerto salimos a cenar (escogido al azar) al Bar Liba. Allí le dimos a las raciones de un pescaíto frito riquísimo que nos llevó a probar chocos, puntillitas, cazón de adobo o unas deliciosas tortillitas de camarones. Justo en ese momento fue cuando sentí que ya estaba donde quería estar.
Cazón en adobo (Bar Liba, El Puerto de Santa María)
Cazón en adobo (Bar Liba, El Puerto de Santa María)

UN MONASTERIO PARA PASAR LA NOCHE

Hay muchos hoteles en El Puerto de Santa María, pero dimos a parar a uno con una vertiente histórica (y espiritual) realmente especial. En la Calle Virgen de los Milagros, más conocida por los locales como “la calle larga”, se encuentra el Hotel Monasterio de San Miguel, que fue un lugar de recogimiento religioso para las monjas capuchinas desde el Siglo XVIII. Se puede decir que es uno de esos hoteles con encanto que parecen un museo en sí mismo y en el que uno puede disfrutar del fresquito de un claustro o de pasear por unos corredores con objetos artísticos que se han reinventado para el turismo.
Fachada del Hotel Monasterio de San Miguel (El Puerto de Santa María)
Fachada del Hotel Monasterio de San Miguel (El Puerto de Santa María)

EL PRIMOR DE LAS CASAS-PALACIOS DE LOS CARGADORES A INDIAS

El nexo entre El Puerto de Santa María y América es constante. De hecho se conservan muchas casas-palacio de los conocidos como cargadores a Indias, que fueron mercaderes enriquecidos por ese trasiego comercial entre España y el Nuevo Mundo. Con un estilo que se exportó a muchas de las ciudades coloniales americanas, sobresalen estas casonas de grandes patios porticados, preparadas para almacén de materiales y, en las plantas de arriba, para uso y disfrute de los acaudalados mercantes. Además la mayoría de ellas conservan las torres de vigía desde la cual asomarse al río Guadalete y ver la salida o la llegada de los barcos.
Patio de la casa-palacio de Araníbar
Patio de la casa-palacio de Araníbar

Tuvimos la suerte de poden entrar al Palacio de Araníbar, del S. XVII y con fachada renacentista un artesonado mudéjar realmente sublime. Es uno de los más bellos ejemplos de este tipo de construcciones palaciegas que abundan en la Bahía de Cádiz. Y que ahora sirve, entre otras cosas, como oficina de turismo

SAN MARCOS: EL CASTILLO QUE MARCÓ LA HISTORIA DE EL PUERTO

Se sabe que en el actual emplazamiento del castillo de San Marcos estuvieron los romanos. Pero también los musulmanes, quienes fundaron aquí una mezquita hasta la llegada de Alfonso X El Sabio, que respetó parte de su estructura original dejando intacto el mihrab que se encuentra en dirección a La Meca. Aquí fue levantada una iglesia-fortaleza por la que pasaron Cristobal Colón y Juan de la Cosa, entre otros.
Castillo de San Marcos (El Puerto de Santa María)
Castillo de San Marcos (El Puerto de Santa María)

Este castillo que antes daba al río y desde el que se vigilaban los cargueros a Indias, fue uno de los bastiones de los Duques de Medinaceli. Su estado de conservación es excelente y desde lo alto de la torre del Homenaje pudimos disfrutar de unas vistas maravillosas de todo El Puerto de Santa María.

Fue una de las visitas que más me entusiasmaron. Mi pasión por los castillos es cada vez mayor y en San Marcos me llevé una enorme sorpresa. Además allí me contaron una historia de fantasmas de esas que me gustan.

Interior árabe del castillo de San Marcos (El Puerto de Santa María)
Firmando una barrica en El Puerto de Santa María
FIRMANDO NUESTRA PRIMERA BARRICA

Sin salir del castillo de San Marcos hicimos una visita a las bodegas de la firma Caballero, uno de los máximos exponentes de los Vinos de Jerez. Ahí empecé a diferenciar finos de amontillados… Fue una cata intensa aquella, no cabe duda.

Firmando una barrica en El Puerto de Santa María

Pero algo que me hizo especial ilusión fue que, junto a Rebeca y a los amigos bloggers con los que compartí este viaje, pudimos firmar una barrica (que en estas tierras se le conoce más como bota). Sin duda en aquel universo de barriles donde se gesta uno de los mejores vinos del mundo ha quedado un pedacito nuestro para siempre. Y es un orgullo, ¡qué demonios!

MOVIENDO EL CAPOTE EN LA PLAZA DE TOROS DE EL PUERTO

Un cartel a la entrada de la Real Plaza de toros de El Puerto de Santa María recoge las palabras del torero Joselito, quien dijo que “quien no ha visto toros en El Puerto no sabe lo que es un día de toros”. En un coso taurino que lleva viendo faenas desde nada menos que 1880 estuvimos dándole lustro a un capote que tomamos prestado.
Plaza de toros de El Puerto de Santa María
Plaza de toros de El Puerto de Santa María

Con el autoapodo de El niño de Aluche (léase con acento de la tierra) di mis primeros capotazos y respetos al tendido en esta catedral de la tauromaquia. Nunca he sido capaz de ver una corrida de toros entera, ya que no me gustan (creo que lo más bonito de un toro es verlo correr por los prados), pero reconozco que mucho de lo que rodea a la Fiesta Nacional (la parafernalia) me parece bonito. Si ya no se hiciera daño a los animales sería perfecto…

APRENDIENDO EL ARTE DE VENENCIAR EN BODEGAS OSBORNE

No hay símbolo más español que el toro de Osborne. Ni si quiera la bandera. El icono de este importante grupo vinícola famoso en nuestras carreteras se repite obviamente en las bodegas que posee en El Puerto de Santa María y donde nació la Leyenda. En las instalaciones de Osborne conocimos los secretos del buen vino de Jerez.
Bodegas Osborne
Bodegas Osborne

Muy divertido fue tratar de venenciar el vino, que no es otra cosa que escanciar directamente en la copa utilizando una vara (conocida como venencia) con la que se saca el líquido de la bota y hace falta algo más que pulso y una buena dosis de paciencia. En mi caso no tuve ninguna de las dos condiciones, por lo que el fino acabó derramándose en el suelo. Para eso Rebeca creo que tuvo más arte que yo.
Rebeca venenciando en Bodegas Osborne
Rebeca venenciando en Bodegas Osborne

EN COCHES ELÉCTRICOS A PUERTO SHERRY

El trayecto entre las Bodegas Osborne y Puerto Sherry lo hicimos por completo en unos cochecitos eléctricos semejantes a los que se utilizan en los campos de golf. Los amigos de Grupo Moveco nos dieron un paseíto en estos vehículos de juguete que totalmente ecológicos y sobre los que disfrutamos de una panorámica distinta de El Puerto.
En coches eléctricos del Grupo Moveco
En coches eléctricos del Grupo Moveco

Ya en Puerto Sherry, un diamante en bruto que le da otro toque a la ciudad, comimos buenas viandas con vistas al mar y a los cientos de barcos y yates aparcados. Probablemente aquella mañana se agotaron las existencias de salmorejo, porque no quedó nada.

LANCHA POR LAS MARISMAS DE LOS TORUÑOS Y EL PINAR DE LA ALGAIDA

En la Bahía de Cádiz aún se mantienen parajes vírgenes que se han salvado de la especulación inmobiliaria. El Parque de los Toruños y el Pinar de la Algaida es uno de los favoritos de los portuenses, que viven al máximo su pulmón medioambiental bien utilizando sus largas playas vírgenes, montando en bicicleta o saliendo temprano a ver a las muchas aves que anidan o se detienen aquí.
Parque de Los Toruños y Pinar de la Algaida (Puerto de Santa María)
Parque de Los Toruños y Pinar de la Algaida (Puerto de Santa María)

Nosotros lo hicimos de varias maneras. Bien a pie, en bicicleta o mi favorita, en lancha saliendo desde Puerto Sherry. Desde allí las marismas nos mostraron nombres que recuerdan a batallas contra los franceses como, por ejemplo, Trocadero, que está en Cádiz y la mayoría conocíamos por unos jardines de París que se sitúan frente a la Torre Eiffel.
En lancha
En lancha

Dado ha sido un año exultante de lluvias había una planta que teñía de lila las marismas, el almajo, que sobrevive en agua salada y es muy propia de tierras gaditanas. Florecida regalaba una imagen preciosa de los Toruños por los que, además, se dejan ver de vez en cuando los camaleones.
Almajos en flore en Los Toruños
Almajos en flore en Los Toruños

Visitamos esta zona en dos ocasiones y me llevé una muy buena impresión. Aunque faltó darse un bañito en alguna de sus playas solitarias.

DE TAPEO POR LA NOCHE PORTUENSE

Bien por la Calle Misericordia o por la Plaza del Pórtico uno puede encontrarse los bares a tope, y más si es en fin de semana. En esta zona de El Puerto de Santa María el que come mal es porque quiere o porque no sabe comer. Las opciones son extraordinarias y suelen estar muy presentes los pescados y mariscos, así como distintos tipos de carne guisada en salsa que está para chuparse los dedos.
Calle Misericordia por la noche (El Puerto de Santa María)
Calle Misericordia por la noche (El Puerto de Santa María)

Aquella noche fue de tapas y los locales seleccionados fueron, por este orden, El Bocoy (que se encuentra junto a la casa de los leones y que tenían unas tapas muy elaboradas), Romerijo (el cocedero de marisco más conocido y concurrido de El Puerto), La Herrería (donde hubo que detener al camarero porque ya no podíamos más) y el Échate Payá (el más tradicional de todos). Fue un buen tino porque en los cuatro comimos de fábula.
Marisco codido de Romerijo (El Puerto de Santa María)
Marisco codido de Romerijo (El Puerto de Santa María)

COMPRANDO BUENOS VINOS (Y COMIENDO DE LO LINDO) EN BODEGAS OBREGÓN

Bodegas Obregón es un lugar de los de toda la vida. Con decoración taurina y botas repletas de vino nos encontramos con uno de esos locales que enamoran y que uno busca con pasión en el sur de España. Allí nos hicimos algunos con unos litros de Pedro Ximénez que espero endulcen nuestras mejores comidas.
Bodegas Obregón (El Puerto de Santa María)
Bodegas Obregón (El Puerto de Santa María)

DELEITÁNDONOS CON LAS FACHADAS DE EL PUERTO

Antes hablé de las Casas-Palacio, que las hay en abundancia en El Puerto de Santa María. Uno puede asomarse a su interior pero una de sus bellezas es la fachada, con amplísimos ventanales enrejados. Este estilo arquitectónico en casas y palacetes, por supuesto también en iglesias, se exportó a las Américas y se pueden ver preciosos ejemplos en en numerosas ciudades Patrimonio de la Humanidad como pueden ser Trujillo, Campeche o la gloriosa Cartagena de Indias, amén de muchísimas más (ver artículo 5 ciudades coloniales de América Latina que enamoran). Esa conexión de El Puerto con el Nuevo Mundo me parece realmente interesante y se observa casi en cada rincón de la ciudad.
Fachadas de El Puerto de Santa María
Fachadas de El Puerto de Santa María

En la Bahía de Cádiz hay un pedacito de la Historia del Descubrimiento de América y lo que sucedería siglos después, incluídas las salidas de los emigrantes buscando una nueva vida.
Casa de los leones (El Puerto de Santa María)
Casa de los leones (El Puerto de Santa María)

Caminando por la Calle Larga descubrí la casa en la que vivió el Almirante Blas de Lezo, que en el último tercio del Siglo XVIII puso en jaque a los navíos ingleses en Cartagena de Indias con una clara inferioridad de hombres y medios. Patapalo, ya que le faltaba una pierna (también era tuerto), es uno de esos héroes olvidados que si hubiera nacido en Inglaterra y no en un pueblo de Guipúzcoa estaría enterrado con los más grandes en la Abadía de Westminster de Londres (donde sí está el almirante Vernon, que fuera humillado por el español).

Pues Blas de Lezo, y su mujer, apodada como “la capitana” vivieron también en El Puerto, pero son muchos más los personajes que quizás algún día se desempolven sus andanzas.

Hay casas como la de los leones, o escudos blasonados en el casco histórico, que nos hablan de la importancia de El Puerto. Pero la joya es la fachada barroca de la Iglesia Mayor Prioral realizada con piedra arenisca. Plagada de detalles, merece la pena detenerse a contemplarla el tiempo que haga falta y, entrar a la misma, por supuesto.
Iglesia mayor prioral de El Puerto de Santa María
Iglesia mayor prioral de El Puerto de Santa María

UN ATARDECER EN PUERTO SHERRY

Un verano amagando con quedarse definitivamente, un cielo limpio de nubes y la temperatura PERFECTA para sentarse en una terracita al caer la tarde. En Puerto Sherry nos sentamos junto al mar para cenar mientras se sucedía a nuestro lado un lindísimo atardecer mecido por las olas.

Descubrimos un lugar extraordinario para sentarse y comer bien y, además, diferente, Crêfondue (también escrita Crefoundie, Paseo marítimo 100). Hacen crêpes de todo o casi todo lo imaginable, y las preparan que es una delicia. Además la playa al ladito es la mejor de las excusas para dejarse perder en uno de esos sitios en los que una cena acaba siendo algo más.
Deliciosa crepe
Deliciosa crepe

Y… UNA VISITA A CÁDIZ!

La visita a Cádiz es otra historia. Pero mi primera vez en la conocida como “tacita de plata” me causó una impresión inmejorable. Y fuimos desde El Puerto, tomando un ferry que tarda apenas 30 minutos y que cuesta 2´5€. Esto hace de la localidad portuense un punto base excepcional para explorar toda la provincia.

De Cádiz que decir… que me contagió su alegría, su mezcla de sabores y olores de todas las épocas vividas (mucho antes de los romanos ya estaba habitada), y que su paseo marítimo fortificado recuerda no sólo a La Habana, sino a un pedacito de todos nuestros hermanos en América. Pero, eso sí, con acento andaluz y unas tortillitas de camarones que son cosa fina.
Fotografía de Cádiz
Fotografía de Cádiz

Como véis, dio mucho de sí bajar desde la tarde del jueves hasta la del domingo a El Puerto de Santa María. Si esto fue en sólo tres días, ¿qué podría depararnos una semana? ¿Y dos? La provincia de Cádiz es uno de esos deberes que me pondré en mi lista y que tendré la ilusión de seguir descubriendo. Es el sitio ideal donde llegar, alquilar coche y plantearse una ruta irresistible desde la costa a Grazalema. Obviamente, El Puerto es una base excelente para hacerlo.

Y antes de terminar agradecer a todos mis compañeros de viaje, a Irene y Miguel por soportar las manías de quien se para hacer fotos a cada rato y a Amaria-Alcanter por saber inculcar el gusanillo y el amor a una tierra única como esta.

Quien no ha estado en El Puerto no sabe lo que se pierde…

De Sele - En www.elrincondesele.com - [29/07/13]

miércoles, 28 de agosto de 2013

Mercados de Londres

Llega el fin de semana a Londres.  La gente vuelve a su casa tras una semana de trabajo pensando en que hacer el fin de semana. Donde ir, escaparse al campo, una visita a alguna de las ciudades que rodea Londres… Muchas son las opciones que ofrece Londres y muchos son los que deciden no salir de ella. ¿Por qué? Por la sencilla razón de aprovechar para acercarse a alguno de los muchos mercados de Londres. Mercados que el sábado y el domingo tienen su punto más alto, días en los que las calles de Camden, Notting Hill o Brick Lane se llenan de habitantes de Londres y turistas que acuden a los mercados de Londres buscando esas gangas que rematen la decoración de su casa o un recuerdo con el que volver de su viaje a Londres.

La ruta por los mercados de Londres comienza el sábado por la mañana tempranito. Lo primero es coger el metro para poder llegar a Notting Hill (Central Line, Circle Line o Distric Line). Mucho cuidado con los avisos que suele haber en el metro de Londres los fines de semana. Comprueba que está en funcionamiento la linea que necesitas y que llega hasta tu destino ya que los cortes suelen ser habituales por las labores de mantenimiento que se llevan a cabo los fines de semana.
Una vez en Portobello Road podeis disfrutar de los puestos que se montan en las calles de este barrio. Desde los de antigüedades, situados en la parte más cercana a Nothing Hill Gate, hasta los que tienen todo tipo de ropa, situados en la parte final del mercado, estos puestos son muy vivistados por los turistas atraidos por al fama del barrio y del mercado. A mi no me gustó, pero vale la pena ir para poder disfrutar de alguno de los cafés que se encuentran en las calles aledañas.
Una vez salgas de aquí puedes acercarte al Borough Market, un lugar muy curioso debido a las señales que marcan el camino. Este lugar es uno de los mercados de Londres que está dedicado a la comida. Para llegar a él tendrás que cruzar Londres en metro. Vuelve a la estación de Nothing Hill Gate y coge la Circle Line o la Central Line. Tu destino es London Bridge pero solo llegarás haciendo un transbordo. Si quieres evitarlo y andar sobre el Tower Bridge ve hasta Monument y cruza a través del London Bridge. Puedes aprovechar para hacer una foto del puente más famosos de Londres, el Tower Bridge.
Borough Market está completamente dedicado a la comida y aquí descubrirás alimentos que no sabías que existían. Es un lugar lleno de olores y sabores que no te dejará indiferente. Si tienes suerte podrás asistir a alguno de los eventos especiales que allí realizan dedicados a los alimentos. Nosotros tuvimos suerte de ir cuando había uno de quesos y nos pusimos… Una vez aquí, y para finalizar esta jornada de sábado por los mercados de Londres, te recomiendo que cruces la calle y te dirijas a The George Yard Inn uno de los mejores pubs de Londres que conozco. La tarde te la doy libre.
Llega el domingo y hay que levantarse prontito para poder aprovechar al máximo el día. Hoy toca desplazarse hasta Camden a ver uno de los mercados de Londres que más fama y visitantes han logrado a lo largo de los años. Hoy en día es una visita obligada si vas a Londres. Pese a que en 2008 se incendió el edificio principal del mercado de Camden sigue siendo un punto en el que cual encontrar muestras de la cultura más alternativa existente en Londres. Hoy en día sigue siendo un referente para aquellos rebeldes de los 70 y 80 que luchaban contra el poder establecido a ritmo de la cultura punk lo que se refleja en las paradas del mercado, en la estética del barrio y en la decoración de las tiendas. Hoy en día Camden es la capital de la música alternativa y, este mercado, está destino a sus seguidores. Un lugar que debes visitar en tu visita a Londres.
Una vez hayas paseado por Camden  vale la pena desplazarse hasta los alrededores de Liverpool St. Allí encontrarás otro de los mercados de Londres que más llama la atención. Las calles aledañas a Brick Lane se convierten en un hervidero de artistas y vendedores de ropa de segunda mano que llenan el barrio por el que, años atrás, deambulaba Jack the Ripper en busca de sus víctimas. Hoy en día este mercado es un referente de la cultura más moderna, alternativa y actual de Londres y vale mucho la pena perderse por él disfrutando de los artistas que pueblan sus calles o de la ropa que puedes encontrar en sus paradas.
Una vez has hecho hambre debes acercarte a Spitafields Market, por la misma zona, en el que podrás descubrir sabores y olores que hasta ahora no conocías y es que, este mercado de Londres, está lleno de puestos de comida. A parte de eso aquí puedes encontrar algunos de los mejores restaurantes de Londres. El mercado está dedicado, principalmente, a la comida pero puedes encontrar desde ropa de segunda mano a las últimas creaciones de los grandes modistas todo ellos amenizado por los artistas callejeros que abundan en este mercado de Londres. Además es uno de los mercados más visitados cuando llueve en Londres gracias a que es cubierto lo que hace que siempre haya mucho ambiente.
Comida, ropa de segunda mano, artistas callejeros, gente variopinta… ¿que es lo que hace que tanta gente visite estos mercados?
Desde www.midiariodeviajes.es 03 diciembre, 2012

sábado, 24 de agosto de 2013

Los visitantes a Jamaica pueden combinar su estancia con un programa de voluntariado

Jamaica_voluntariadoJamaica da la oportunidad a sus visitantes de vivir una experiencia más enriquecedora, si cabe, durante su visita al país caribeño. Durante sus vacaciones en Jamaica los viajeros podrán participar como voluntarios en una comunidad local a través de una serie de programas de voluntariado. 

Ya sea un programa de lectura para niños o bien ayudando a los agricultores en la plantación de sus cosechas por un día, los visitantes podrán elegir entre una serie de programas y así adentrarse en la comunidad Jamaicana y desarrollar sus tareas. 

John Lynch, director de la Oficina de Turismo de Jamaica, comenta que ‘el voluntariado en Jamaica ofrece a los visitantes la oportunidad de integrarse realmente en las comunidades locales y establecer relación con los residentes en Jamaica’.
‘Muchos hoteles y resorts de la isla están al corriente de estos programas y desde éstos se puede programar convenientemente la actividad que se deseé realizar’.

viernes, 23 de agosto de 2013

Ecoturismo, clave para México contra la pobreza

Este año se invertirán 5 mdp en la promoción de los puntos turísticos en Q Roo.

jueves, 22 de agosto de 2013

Los objetos más sorprendentes olvidados a bordo

skyscanner_loroUn total de 700 tripulantes de cabina han respondido a la pregunta del buscador de vuelos líder en Europa, Skyscanner: ‘¿cuáles son los objetos más sorprendentes que un pasajero se deja en el avión?’.
Los miembros de la tripulación encuestados han enumerado una lista de los objetos 'olvidados’ a bordo más sorprendentes.
Vamos a detallar, a continuación, alguno de estos ejemplos, tal y como Skyscanner ha difundido.    
En primer lugar, destacan el número de animales ‘olvidados’ en un avión: algunos encuestados reconocen haber encontrado desde halcones, pasando por ranas, tortugas y hasta loros.
Prótesis dentales, piernas ortopédicas, ropa interior, una bolsa de cebolla, contrabajo o incluso un ojo de cristal forman parte también de la variopinta y divertida lista de objetos encontrados en un avión, lo que les hace preguntarse a los tripulantes de cabina cómo es posible que un pasajero se deje olvidado este tipo de artículos o incluso, a su propia mascota, cuando se va de viaje.
Otros objetos curiosos encontrados por casualidad han sido un huevo – sólo, sin caja-, un saco de arena o una petición de mano por escrito. Lo que no está claro es si iba dirigido o no a un miembro de la tripulación.
Incluso cuando se trata de elementos esenciales de viaje, los pasajeros no son menos olvidadizos. Casi una cuarta parte de los tripulantes encuestados (24%) se han encontrado con pasaportes sin dueño a bordo, el 23% con teléfonos y el 21% con libros.    
Para Ángel Guirado, responsable de Marketing para España de Skyscanner, 'el hecho de que el 24% de los tripulantes de cabina encuestados hayan encontrado pasaportes en los aviones es bastante llamativo, ya que es esencial para viajar'.
También es sorprendente que el pasajero se deje artículos tan extraños como un huevo o un saco de arena e incluso animales. Sin duda, la azafata se llevará una sorpresa al encontrarse con un loro en el asiento de atrás. Llevemos lo que llevemos, lo importante es tener todas nuestras pertenencias controladas para evitar sorpresas al llegar a nuestro destino.
Listado de los objetos más sorprendentes que la tripulación ha encontrado en un avión:  Loro  Ojo de cristal, una pierna ortopédica, un saco de arena, un zueco, una caja con pescado seco, un zapato, un vestido de novia, bolsa de diamantes, una peluca, una bolsa de cebollas, un peluquín, un esposas, unos contrabajos, un huevo (sin caja), una rana, ropa interior y una propuesta de matrimonio por escrito.

Por Expreso. Redacción. A.F  en www.expreso.info [19-08-2013]

miércoles, 21 de agosto de 2013

Medio siglo de burro-taxis en Mijas

Mijas_burroLa localidad malagueña de Mijas ofrece una singular manera de pasear a los turistas en un taxi especial que cumple ahora medio siglo de vida. Has sido cincuenta años los que han dado a Mijas una imagen que se asocia a estos animales que, a la vez, saben impulsar la economía de toda la zona.
A mitad de los años 60 los mijeños constataron que llegaban a sus calles grupos de extranjeros con hambre de sol y de un enorme interés por lo que les atraía de una cultura bien distinta a la suya. 

Por las tardes las calles de Mijas asistían al regreso en burro de los agricultores, retornando de la sierra y en las calles empezaban a despuntar alemanes, ingleses, franceses, … que querían una foto del agricultor con su burro.
El negocio estaba cerca. Una propina por foto o un paseo remunerado en burro.
Ahora estos paseos en burro pueden reservarse en Internet, en donde varias web se dedican a este reclamo, informando de horarios o tarifas.
La localidad de Mijas cuenta hoy con algo más de las cincuenta licencias para nueve propietarios.

Por Expreso. Redacción. A.F  en www.expreso.info [20-08-2013]

martes, 20 de agosto de 2013

Cartagena de Indias recibió premio nacional por turismo incluyente y sostenible

cartagena
La Alcaldía Mayor de Cartagena y la Corporación Turismo Cartagena de Indias (Corpoturismo) fueron premiadas en Cali, por trabajar y desarrollar políticas y programas de turismo incluyente y sostenible.
La organización Chao Racismo galardonó al programa Cartagena Mía como el mejor programa de desarrollo social, incluyente y sostenible del país, que promueve el empoderamiento de los ciudadanos en sus entornos turístico, patrimonial, cultural, histórico, entre otros.
“Este reconocimiento es un espaldarazo a las políticas de inclusión social que tenemos trazadas en nuestro programa de gobierno. Nos embarga de orgullo que esta organización que promueve los valores ciudadanos y la defensa de comunidades afro, palenqueras y raizales nos haya otorgado este reconocimiento”, dijo el Alcalde Mayor de Cartagena, Dionisio Vélez Trujillo.
Por su parte, Zully Salazar Fuentes, presidenta ejecutiva de la Corporación Turismo Cartagena de Indias dijo que desde que se lanzó el programa Cartagena Mía, el año pasado, la misma ciudadanía se ha volcado a conocer más de cerca su ciudad. “Hace 11 meses venimos trabajando con todas las comunidades de Cartagena, personas con discapacidad, colegios públicos, niños de bajos recursos, entre otros, para hacer de Cartagena un destino más incluyente y sostenible, que todos los habitantes de este importante destino tengan la misma oportunidad de disfrutar todo el portafolio de servicios turísticos, como lo hacen los turistas, pero a precios accesibles”.
La funcionaria dijo además: “este premio es el resultado del esfuerzo y el trabajo entre el sector público y privado, el cual propende por el bienestar de sus ciudadanos. Nos sentimos satisfechos y lo asumimos como un reto en nuestro objetivo de generar sentido de pertenencia en la Cartagena turística a sus residentes”.
Por otro lado, las instituciones cartageneras como el Concurso Nacional de Belleza y elFestival Internacional de Cine también fueron galardonadas en los premios nacionales Chao Racismo por su labor social e incluyente en la ciudad.
Source / Fuente: elcolombiano.com
Author / Autor: elcolombiano.com
Date / Fecha: 16/08/13
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Desde www.100-SD.com el  [16-08-2013]

lunes, 19 de agosto de 2013

Brasil avanza en el mercado de Ecoturismo

Brasil_PantanalBrasil está reforzando su posición dentro del segmento de Ecoturismo, con los datos más recientes que señalan que alrededor de un 25% de los turistas viajan hasta Terras de Vera Cruz en busca de experiencias de Naturaleza, Ecoturismo o Aventura. 
Embratur, el Instituto Brasileño de Turismo, afirma que hasta un 18% de los portugueses que viajan hasta Brasil lo hace por esta motivación ‘verde’. 
‘El crecimiento del Ecoturismo brasileño está vinculado a la exuberancia ambiental de destinos como Bonito y Brotas. Ambos se presentan como dos de los mayores destinos de Ecoturismo y Turismo de Aventura del país, en donde se pueden encontrar múltiples cascadas de aguas cristalinas y practicar deportes o actividades como el rappel, el rafting o canoas’,  destacan desde Embratur.
Por Expreso. Redacción. A.F  en www.expreso.info [19-08-2013]

domingo, 18 de agosto de 2013

Ulm, tan a gusto

La ciudad natal de Einstein, campamento base de un agradable verano al sur de Alemania. Rutas en bici, lagos, un castillo de cuento y el parque de Playmobil



Fragmento de una escultura de Keith Haring en la plaza de Hans-und-Sophie-Scholl, detrás de la cual se asoma la torre de la catedral de Ulm. / WERNER DIETERICH











Mencionada ya en 854, Ulm es una ciudad de unos 120.000 habitantes situada en Baden-Wurtenberg y separada de Baviera por el Danubio, río que según Strauss es azul, pero que yo siempre vi verde. Centro industrial y universitario, a 120 kilómetros de Múnich y a 95 de Stuttgart, debe su fama a la catedral y a Einstein. Pero hay mucho más: lagos a los que ir en bicicleta, castillos a tiro de coche, fiestas populares... Su símbolo, en lugar de un águila negra, es un gorrión, lo que despierta cierta ternura.

01 La catedral y el Fischerviertel

“¿Quién cree en Ulm?”, se preguntaba Céline en su huida por la Alemania destruida, ante la duda de si seguía existiendo tras los bombardeos (cita que tomo de El Danubio,de Claudio Magris). Cerca de uno de los puentes que la une con Neu-Ulm, la ciudad bávara al otro lado del Danubio, veo una casa a medio demoler. Así fue Ulm: en 1945, de 12.975 edificios solo permanecían más o menos intactos 2.663. Decía Hölderlin que hay dioses ocultos en el Danubio, y para muchos fue un milagro que la catedral gótica se salvara de las bombas.


Terraza en el barrio de Fischerviertel de Ulm. / R. SCHMID
Ciudad libre imperial y muy rica gracias al comercio textil, Carlos IV la sitió para recortar sus privilegios. Al no poder ir a la iglesia extramuros por el asedio, los ciudadanos decidieron construir otra, cuya primera piedra se colocó en 1377. El burgomaestre Ludwig Krafft, para mostrar la riqueza de Ulm, la cubrió con cien florines de oro de su bolsa, y los demás patricios le imitaron, arrojando monedas. Conserva algunas vidrieras medievales, magníficas esculturas en piedra y un notable coro. Posee además la torre de piedra más alta del mundo (161 metros). Pero en Ulm, como en cualquier sitio, casi todo es discutible, y la torre se finalizó en 1890 para superar a la de Colonia. Cada uno debe calibrar el estado de sus piernas y de su corazón para decidir si vale la pena subir sus 768 escalones y disfrutar de la mejor vista de la ciudad.
Enfrente está la Stadthaus, de Richard Meier, de 1993. Un bonito edificio blanco que hace pensar en la pirámide del Louvre y sobre el que hay opiniones encontradas.
Hacia el río se halla la Markplatz, con la Fischkasten, su famosa fuente con tres estatuas de guerreros (las actuales son copias). Mirando el Rathaus, con estatuas del siglo XV y las fachadas pintadas, uno cae en el error de pensar que cualquier arquitectura pasada fue mejor.
Cerca se encuentra el Museo de Ulm, en la Kiechelhaus. Busco al famoso Löwen-Mensch, el hombre león, con casi 32.000 años de antigüedad. Lo que veo es, no podía ser de otra forma en este curioso siglo XXI, una copia, pues el verdadero lo están restaurando. ¿Qué quedará del auténtico una vez restaurado?


Stadthaus, la casa de la ciudad, en la Münsterplatz de Ulm, proyectada por el arquitecto neoyorquino Richard Meier. / KLAUS HACKENBERG
Hay, aparte de las secciones dedicadas a la prehistoria o a la Edad Media, obras de Munch, de Picasso, de Rothko. Entro en una sala con cuadros de Paul Kleinschmidt. Tras siglos y siglos de búsqueda de la belleza, el hombre empezó a explorar la fealdad, con innegable acierto.
Paseo por el Fischerviertel (el barrio de los pescadores). Las tejas rojas recuerdan ahora más que nunca las escamas de un pez. Tilos que despiden un denso perfume, canales, casas de vigas entramadas, anticuarios y restaurantes. El murmullo del agua del Blau, que corre por unos canales a unirse al Danubio. Flores en los balcones, en las mansardas, en macetas en las aceras. Una pareja de recién casados posa acaramelada en la fachada del hotel Schiefes Haus. En el café Ulmer Münz tomo un capuchino y leo una leyenda que explica la ligera inclinación de la torre de los Carniceros. Unos carniceros fueron encerrados allí por adulterar con virutas las salchichas. Al entrar el alcalde, los gordos timadores se amontonaron en un rincón llenos de miedo, y la torre se inclinó por su peso... Sonrío pensando que este tipo de historias siempre me plantea una duda: ¿son deliciosas o una simple memez?
Comemos en la terraza de un restaurante. La fachada está decorada con una bandera con un águila negra, una red y una nasa. Un símbolo de Ulm casi le da un picotazo a mi hijo al arrebatarle la patata frita que le ofrece. Me gustan los gorriones con alma de águila. Huye con su botín a un sauce cuyas lánguidas ramas acarician el Blau.

02 Visita a Blaubeuren

A unos 19 kilómetros de Ulm se halla el monasterio de Blaubeuren, un conjunto precioso de edificios del XVII dispuestos alrededor de un patio. Muy cerca hay una pequeña laguna de aguas limpias y transparentes, turquesas, con truchas. Sobre las fuentes del Danubio se ha discutido casi tanto como sobre las del Nilo, pero nadie pone en duda que aquí nace el modesto Blau.
De regreso a Ulm me detengo en el pequeño cementerio de Herrlingen, lleno de flores. Veo la tumba de Erwin Rommel, el Zorro del Desierto. Dos cruces, una con una medalla, la otra con las fechas durante las que fue mariscal del Afrika Korps (1941-1943), y unas palmeras, unas dunas, un sol. Hitler ordenó que se le hiciera un funeral de Estado, celebrado en Ulm en 1944. Pero antes le obligó a suicidarse. No muy lejos del cementerio hay una roca con esta inscripción: “Aquí fue obligado E. Rommel a suicidarse. Tomó un vaso de veneno y se sacrificó para salvar la vida de su familia de los esbirros de Hitler”.

03 Un paseo en bici y un lago



Barcas sobre el Danubio durante el festival Nabada, en Ulm. / WALTER G. ALLGÖWERIM
Por la tarde, como si ya fuera un alemán más, voy en bici a bañarme a un lago, el Pfuhlersee. Alemania es un país de lagos y bosques, donde un carril bici puede tener cientos de kilómetros… ¡Y ay del peatón que se atreva a poner un pie en él! Pedaleo bordeando pastos, bosques y campos de cereales, y pensando que me estoy ganando unas salchichas y una cerveza. Las riberas rebosan de gente de todas las edades que saben que un día de sol no debe desperdiciarse. Las aguas son verdes, pues reflejan el bosque. Nado hasta una plataforma de madera con un trampolín. Un niño lleva un bañador idéntico al de mis hijos. Las mismas tiendas en Ulm que en Madrid. La globalización.
A la vuelta se cruza por el sendero un animal que se pierde tras un seto. Cuando ya ha desaparecido me doy cuenta de que era un zorro. Un típico alemán pensaría que se trataba del espíritu de Rommel devolviéndome la visita.

04 El más ilustre ciudadano

Pero, sin olvidar su gusto por lo esotérico, cómo negar la pasión por la ciencia en Ulm. El más famoso científico del siglo XX, Albert Einstein, nació aquí. El maratón de la ciudad, que se celebra en septiembre, lleva su nombre. Al lado de la estación de tren hay un monumento que recuerda que ahí estuvo la casa donde nació. Paseo hasta lo que se conserva del Zeughaus (el Arsenal), de los siglos XVI y XVII. Allí está la Einstein-Brunnen, “una reminiscencia al gran hijo de la ciudad”, en palabras de mi folleto. Una concha de caracol de la que sale el busto del sabio sacando —cómo no— la lengua. Es una fuente de un mal gusto que impresiona. En la Casa de la Historia de la Ciudad se exhibe una carta en la que Einstein agradece los honores que su ciudad le dispensa. No encuentro más huellas suyas, quizá porque su familia se mudó a Múnich al año de que naciera, cuando aún no andaba.

Guía

Visitas e información
» Castillo de Neuschwanstein(+49-83 62 93 08 30). Hasta el 15 de octubre, el castillo abre de 8.00 a 17.00; después, de 9.00 a 15.00. La entrada de adulto cuesta 13 euros. Las entradas se compran en el castillo para el mismo día, aunque se pueden reservaronline y por teléfono para asegurarlas.
» Playmobil FunPark. Hasta el 11 de septiembre abre de 9.00 a 19.00 (después cierra a las 18.00). Entrada, 10 euros (entrada de tarde a partir de las 16.00, 7 euros).

05 La Semana del Juramento

El museo con la carta de Einstein forma parte de la Schwörhaus, la Casa del Juramento, del siglo XVII. Se ha retomado la tradición medieval de que el penúltimo lunes de julio el alcalde jure desde el balcón servir bien a los ciudadanos. En esa semana, las fiestas se suceden. Una noche busco un hueco entre la gente que se agolpa en la ribera para ver el espectáculo del Danubio surcado por las llamitas de miles de velas que sueltan desde unos barcos engalanados con luces. Toda la ciudad ha salido. Los fuegos artificiales iluminan a los espectadores, y bajo su resplandor la multitud parece hermosa. El río con las luces es muy bonito, pero hay algo que lo supera: un leve rumor, unas pequeñas olas. Trece cisnes en fila, elegantes y resueltos, avanzan por las aguas del Danubio como si el mundo aún fuera joven.
Participamos en la Nabada, el carnaval. Cientos de botes hinchables, balsas, piraguas y barcas bajan el curso del Iller hasta confluir con el Danubio y siguen hasta la ciudad vieja y más allá, y nos mojamos unos a otros con cubos y pistolas. Algunos son temáticos: papás noeles, marineros, vikingos, futbolistas… En el reparto de papeles, me toca remar mientras mi mujer da las indicaciones pertinentes, bajo un sol depredador. Un resumen de mi jornada podría ser este:
—Derecha. Derecha. Más. Esa derecha no, la otra. Izquierda, izquierda. Cuidado, que vamos hacia los papás noeles. ¡Que nos damos!
Choque con los papás noeles, que nos lanzan entre risotadas un par de cubos de agua sucia del Danubio.
Esa noche, el Friedrichsau, el parque, se llena de gente, de puestos de cerveza y perritos, y se demuestra que los alemanes no son tan diferentes.

07 El sastre de Ulm



El perfil de la ciudad antigua de Ulm. / ZOONARRITA FUCHS
Camino por la muralla medieval, que va desde el Fischerviertel hasta el Friedrichsau. Me detengo en el bastión del Águila, cerca del Jardín de Rosas. Desde allí, el sastre de Ulm, Albert Ludwig Berblinger, quiso en 1811 volar ante Federico I de Wurtenberg. Berblinger había construido unas alas con madera, cuerdas, espinas de pescado y seda (una reproducción de su maravilloso artefacto, que recuerda una mariposa de franjas rojas y blancas, puede verse colgando del techo en la Rathaus). Se decía que había saltado ya exitosamente con esa especie de parapente. Leo en mi folleto, al que cada vez tengo más cariño: “A falta de la, en ese tiempo desconocida térmica faltante sobre el río Danubio, fracasó la intensión del sastre de Ulm y el cayó al agua” (sic). A unos pocos metros de la placa que conmemora el fallido salto hay un monumento a Max Eyth, más visible y aparente, que escribió El sastre de Ulm. ¿Es más importante escribir las cosas que hacerlas?

08 Castillo de Neuschwanstein

A unos 120 kilómetros de Ulm está Füssen, y en esa pequeña localidad, Neuschwanstein, el castillo de Luis II de Baviera, enclavado en un paisaje majestuoso, con vistas a un gran lago, a las montañas y al castillo de su padre, el Hohenschwangau. El viaje no se hace largo, no solo porque en la autopista no hay límite de velocidad, sino por el idílico paisaje: bosques, vacas, prados, campos cultivados, casas discretas con tejados a dos aguas, torres de iglesias rematadas por chapiteles o cúpulas de cebolla. Al final esperan las primeras estribaciones de los Alpes y el castillo. Es muy recomendable sacar las entradas antes de ir.


JAVIER BELLOSO
Ludwig, que inspiró a Visconti una película solemne y lenta, estaba obsesionado con Wagner, genial músico y aceptable timador. En el interior, esculturas y pinturas remiten constantemente a sus óperas, con las historias de Lohengrin, Sigfrido, Tannhäuser, Tristán e Isolda, Parsifal… Las pinturas no son muy valiosas, pero la visita merece la pena, como también subir por el camino que lleva al Marienbrücke, un puente que salva un abismo y desde el que se tienen unas vistas inmejorables del castillo que inspiró a Walt Disney La Bella Durmiente.
Luis II empezó a construir Neuschwanstein en 1869 como lugar de aislamiento y retiro, y hoy es uno de los diez lugares turísticos más visitados de Alemania. Con sus gastos amenazaba con arruinar su reino, y hoy su castillo es una gran fuente de ingresos para Baviera. Es difícil decir si el tiempo pone las cosas en su sitio o si, por el contrario, las descoloca.

09 Playmobil FunPark

En Malta, París, Atenas y Estados Unidos hay parques dedicados a los clicks,los muñecos de Playmobil de 7,5 centímetros con los que han jugado millones de niños. Pero el mejor es el de Alemania, en Zirndorf, donde nacieron y se fabrican, a unos 14 kilómetros de Núremberg y a 200 de Ulm por autopista. Hace honor a su lema, “juego, movimiento y descubrimiento”.


Un 'click' gigante de pirata en el Playmobil FunPark de Zirndorf, a unos 200 kilómetros de Ulm (Alemania). /DANIEL KARMANN
Lo que lo diferencia de otros parques es que los niños tienen que moverse (y no sentarse en máquinas que se mueven por ellos) y no tienen que estar acompañados por adultos. En sus 90.000 metros cuadrados pueden refrescarse en una cascada, remar en una balsa hasta el barco pirata y subirse a la cofa, lanzar pelotas de tenis contra botellas en un salón del Oeste, buscar pepitas en la arena de la mina de oro, entrar en una mazmorra medieval, ir de un árbol a otro por una pasarela de cuerda, tirarse por toboganes o lavar un “caballo” en la granja, todo ello sin hacer cola.
En la zona cubierta, además de un restaurante, hay miles de clicks para que los niños jueguen. Los niños alemanes parecen tranquilos, ordenados. No se empujan ni gritan ni pelean. Pero yo no me fío: pueden ser águilas con plumas de gorrión.
Puesto que desde Ulm son 200 kilómetros de ida y 200 de vuelta, no es mala idea hacer noche. Al lado del parque hay un apartotel con habitaciones decoradas con motivos de PlayMobil. Pero hemos preferido pernoctar en Rothenburg, que casi pilla de camino.

10 Rotemburgo medieval

Rothenburg ob der Tauber (Rotemburgo) es una ciudad bávara de 12.000 habitantes que, excepcionalmente, se libró de las bombas. El coche se deja fuera, y antes de entrar, al ver las murallas y las torres medievales, ya se siente una extraña emoción. Paseo por sus calles, me fijo en las casas, las puertas de madera, las esculturas, los escudos, las fuentes, los museos, los bastiones, entro en la iglesia de San Jacobo, camino por el paseo de ronda y veo el puente sobre el Tauber. Somos muchos turistas, pero al no estar tan concentrados como en Neuschwanstein, no resulta incómodo. En una terraza me tomo un delicioso apfelstrudel,sintiéndome un privilegiado.
Regreso a Ulm conduciendo bajo la lluvia. Toda alegría lleva algún dolor oculto y, recordando las maravillas de Rotemburgo y las fotografías de Ulm bombardeada, pienso en lo increíblemente hermosa que sería la hermosa Alemania de no haber causado y padecido la Segunda Guerra Mundial.
Por Martín Casariego, es autor de la novela Un amigo así (Espasa). En http://elviajero.elpais.com [16-08-2'013]