viernes, 26 de julio de 2013

Los vampiros son la clave del turismo en Rumanía

Rumania_TerrorRumanía quiere aprovechar su fantástica reputación de vampiros, utilizando su histórica conexión con el Conde Drácula para poder incrementar el número de turistas internacionales.
Así, la Federación Rumana del Turismo ha anunciado que va a promover la región de Transilvania, que es el escenario de la clásica historia de Bram Stoker, Drácula, como el destino de turismo más intrigante del país.

Se pretende explotar la imagen de Drácula para desarrollar la actividad turística no sólo en Transilvania, región donde nació el mítico Conde, sino para que toda Rumanía pueda convertirse en una buena opción para el turista.

Durante mucho tiempo ha habido críticas al turismo de Rumanía por no saber trabajar correctamente sus estrategias de marketing relacionadas con los vampiros, como sí lo hace Escocia con el Monstruo del Lago Ness, Las Brujas de Salem en Massachusetts, o el OVNI de Roswell, en Nuevo México, entre tantos otros mitos que se han creado a lo largo de la historia.

Las autoridades de Transilvania, a través de una propuesta elaborada por el alcalde de Targu Mures –una de las principales ciudades de la región- crearon un proyecto turístico basado en la figura de Drácula, para darle importantes réditos a la economía rumana.

Héroe nacional, Vlad Tepes, nacido en la región de Transilvania como Vlad Draculea, fue Príncipe de Valaquia –al sur de Rumania- y un auténtico prócer nacional, ya que luchó contra la expansión del imperio otomano, que quería ocupar y castigar a su país.

En la década de los años 70, el líder comunista rumano Nicolae Ceausescu lo declaró Héroe de la Nación. Sin embargo, a Vlad Tepes se lo conoce mundialmente como Drácula, por la novela homónima del escritor irlandés Bram Stoker, que se inspiró en el héroe rumano para desarrollar su popular relato.
Allí, se lo presenta como un personaje tenebroso, sádico y que bebe de la sangre de los demás. La leyenda dice que Vlad Tepes bebía la sangre de sus enemigos. Si bien, puede decirse que el accionar de Tepes fue violento, la Edad Media tuvo esta caracterización. 

El problema de explotar la imagen de Drácula para atraer a los turistas tuvo muchos momentos de dudas en la población rumana. Si antes no se pudo hacer fue porque siempre existieron dudas sobre cómo vender el producto. El dilema pasaba porque, para la nación, el personaje real, Vlad Tepes, fue un prócer que luchó para defender a su país, mientras que el mito de Drácula, que está inspirado en Tepes, es un personaje sanguinario y oscuro.Expreso. Redacción. A.F

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