domingo, 20 de junio de 2010

En busca de la Piedra Escrita de Cenicientos

En busca de  la Piedra Escrita de Cenicientos


La información escasa y confusa. Aun así nos aventuramos en la búsqueda de los restos romanos que se encuentran en la villa madrileña de Cenicientos.


Nuestra meta era encontrar un lugar donde se levanta una roca de unos 3 metros de alto donde están talladas tres figuras al parecer pertenecientes a la época romana (siglo II d.C.). Hay quien sugiere incluso a que pertenece a los anteriores moradores de estas tierras, Los Vettones, como un lugar de culto funerario.



Llegamos al pueblo a primera hora de la mañana y preguntamos en una cooperativa de vino en la entrada del pueblo. El encargado nos condujo al interior de las instalaciones y nos mostró las diferentes variedades. Rápidamente nos dimos cuenta que en la etiqueta de las botellas tenía el denominativo de “Piedra escrita” y aparecía un dibujos de nuestro buscado megalito. Nos dio algunas indicaciones y volvimos al coche en busca de nuestro objetivo.

A la tercera cogimos la carretera buena y siguiendo las pistas del bodeguero aparcamos el coche para continuar a pié.



El camino entre viñedos y frutales nos llevo ante una imponente puerta negra de metal, cerrada con una cadena y un candado. Nos miramos y ambos vimos la misma interrogación dibujada encima de nuestras cabezas. Saltamos por uno de los bordes del camino y a partir de aquí improvisamos la ruta en la dirección que nos parecía más lógica.



Pronto la hierba se convirtió en matorrales, que a su vez dieron paso un frondoso campo donde la maleza nos llegaba a la cintura, jadeamos un río, atravesamos una zona pantanosa, repletas de ortigas y zarzales que nos recordó que llevábamos pantalones cortos. Después de cruzar un viñedo interminable divisamos la roca.

 

Cuando al fin estábamos delante de ella apenas se veía unas rugosidades en la piedra dentro de lo que parecía un escudo: que gran decepción. Pero fue al retirarnos hacia atrás unos metros cuando pudimos ver con claridad las formas de tres figuras, tres mujeres, se puedía distinguir perfectamente incluso los pliegues de las túnicas y una breve inscripción en la que parece leerse (con mucha imaginación) “las tres Marías”. 





Al parece, aquí debería haber una asentamiento romano de cierta importancia lo que nos sugiere pensar, mas que un lugar de culto funerario, en una muestra arte urbano romano.




Por www.traveltu.com
Texto: Miguel A. Benito
Fotos: Miguel A. Benito

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